31.1.08


"Todos observabamos a la luna, y me recorría el cuerpo una sensación de pesadez cálida, pero agradable . No volví a preguntarme qué hacía allí o cuánto más podía durar . Las respuestas eran inútiles así como mis pies . Las rocas no eran ya duras sino parte de mi ser, y el agua invitaba a la muerte a pasearse con la luna . Eramos parte del paisaje, del que no capta el objetivo moderno . Cerré los ojos durante un tiempo y lloré con el sonido de la orilla- del miedo del agua a tocarme, de mi miedo a acercarme, esos que oscilan entre la atracción y el asco- y lloré, mientras mordía mis uñas y perdía el equilibrio . Habrá sido crecer, o perder el interés, como sea, ya no me pregunto cómo hace la luna para estar en todas partes ."

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