24.3.08
Y su satisfacción saltó hecha pedazos, porque todo ello era poco más que una invención, como sabía perfectamente; pura ficción, aquella aventura con la muchacha; inventada como se inventan los mejores momentos de la vida, pensó; inventándose a uno mismo e inventándola a ella, creando una deliciosa diversión y algo más .


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio