27.6.10

es el cosmos que se agolpa
en la palma de sus manos.
¿cómo saber cuando un universo
acaba? la explosión de
los placeres que se oculta
bajo un manto de desconfianza.
quiero que me toque y
me desgarre; la distancia
no contempla emoción alguna.
me encuentro esperando
alguna reacción que no llega,
pues el cosmos no me pertenece,
tampoco sus manos.
entonces el fuego es quien
se adueña de mi cuerpo y
el amor no es más que un
recuerdo que se confunde
entre un orgasmo y otro.
hay un salto en su mirada
nuestras almas se bifurcan,
la finalidad siempre fue clara:
no quería aprender a amar.

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