7.7.10

unas barritas kinder y esto quería darte

puede ser que en realidad esté rota por fuera, por dentro, por donde me mires. no entiendo cómo llegan las cosas siempre al límite, a la explosión infame de toda la peste que hay en el mundo. pero nunca entendí nada verdaderamente y las cenizas fueron solo eso. de ahí en más, ¿qué hacer con el ardor y el crujir de las entrañas? siento que nada vale la pena. porque no vale la pena estar muerto y no tiene importancia estar vivo. en la profundidad somos todos iguales, "toda la gente se ve bien en la oscuridad", escribió lou reed alguna vez. aunque quizá no lo creyera cierto.
sin embargo lo único que da valor es la luz, quisiera hundirme en el sol. solo deseo la mañana y la piel tostada. me siento atravesada de palabras y arrepentimientos; como si no fuera responsable de mis actos, mis disculpas o necesidades. me gustaría que se apague todo, un apagón eterno, y solo arder por mi cuenta. necesito tu ayuda para encontrarme y desligarme de tanta pestilencia, de tanto rencor inefable, inaudito, incoloro.
el capricho está en pedirte ayuda, en no darme cuenta de que parezco una nena de diez años y no una de diecinueve.
nadie entiende la diferencia a los diecinueve años, por eso voy a seguir llorando por ayuda, por unas manos celestes que detengan la caída.

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