esconderse tras un medicamento
fingir dolor y
escupir sobre los
techos de aquellos que
dieron todo y nunca pudieron
entregarse por completo
ah la culpa un ser
humano gracioso
sin miedos
mirar con odio
eso que no se comprende
pero ese odio es
del verdadero, no
existe en vos el cambio,
la dicha ni el amor
no hay en tu cuerpo
una gota de mi,
más que sangre corroída
y de nuevo el dolor
la caída
después de tantos años
de ir y venir envuelta
en un manto de soledad
y engaño, falsedad y pobreza
porque estás mal todo el tiempo
porque ya no nos servís.


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