16.9.09

Hay un jardín. Pero este jardín dista de estar encantado, siquiera embrujado.
El jardín ruge nostalgias, anhela falsos buenos recuerdos; el jardín quiere volver a ser maceta, pues la memoria es selectiva y ayer parece tan verde y florecido, aunque en este jardín nunca hubo flores.
Los malos hábitos contaminan el ambiente, los recién llegados se violentan; no hay mesas en el jardín, los visitantes se revuelcan en la tierra seca, y es que la lluvia ya no llega.
Una vez entre la maleza, se abrazan y lloran para regar la tierra. Todos quieren barro, el jardín entra en cortocircuito.

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