a jugar con mermelada
y merengue, para pegotearnos
las manos hasta tener
cinco y cuatro años cada
una, porque no se ve
tanto el parecido sino
cuando caminamos,
desde atrás, y nos manchamos
con dulces, que nos pueden
más que los hombres-
que lo complican todo-
las chicas hablan de peso,
hijos y muchachos,
hoy no pienso dejarte propina.


1 comentarios:
=)
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio