25.2.19

incendio

Incendié mi cama para olvidarme de los otros, los que estuvieron antes, los que no tienen tu color, tu textura, tu silencio incómodo de besos que tardan en llegar pero cada vez, cada espera, vale la pena. Incendié mi cama porque no quería que encontraras las lágrimas, el whisky volcado, las migas de vida que fui dejando, perdiendo, la muerte con la que me fui ensuciando. Incendié mi cama para que puedas quedarte hasta el mediodía, para no tener que correrte, para que no me corroas la esperanza y me mires de una vez a la luz del sol que entra entre los huecos de la persiana que arreglé antes de incendiar para evitar que entre nosotros durmieran además de los miedos todos mis murciélagos.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio