30.12.12

todavía están esos días
de tocar fondo y mirar
con cierta duda al balcón;
todavía me dan miedo.

4.12.12

¿por qué yo destrocé tu dicha?
y en su mirada leí: ¡hubiéramos podido vivir siempre felices juntos!

¡Nos habrán humillado, nos habrán ofendido; pero otra vez estamos juntos, y ahora que canten victoria esos orgullosos y arrogantes que nos humillaron y ofendieron! ¡Que nos arrojen piedras! No temas, Natascha... nosotros marcharemos tomado de las manos y yo les diré: ¡ésta es mi querida , mi queridísima hija; ésta es mi hija inocente, a la que ustedes ofendieron y humillaron, pero a la que yo, yo amo y bendigo por todos los siglos de los siglos!

son los riesgos de entregarse a quien se estime más que a vos

pobrecito
tomasito