mirá si cuando toses estás escupiendo un poco de alma y es por eso que los viejos tosen tanto porque ya casi no les queda; y al final se mueren.
el cuerpo se muere cuando terminas de escupir el último resto de alma, no hay cuerpos sin alma, solo en descomposición.
you belong to me i believe
31.8.12
30.8.12
24.8.12
todas las cosas tienen mamá,
excepto yo en los días impares
y por ahí vos cuando estás
apagada
me cansa un poco vivir
en la oscuridad y sin embargo
no puedo encontrarte
cuando sale el sol,
altas las persianas.
entre personajes trípticos
declaramos nuestro amor
por los balcones y el
dolor en cuotas, no
nos gusta la muerte, sino
la agonía que brota.
por ahí es por eso que dejamos
todas las puertas abiertas,
a la espera del ardor suicida,
de la angustia reprimida;
ya no sé mirarte con
justicia- la orfandad decolora
la piel de mis manos-
pero te quiero y voy
a volver a buscarte, aunque
me vaya lejos, donde ni vos
puedas encontrarme.
no me esperes todavía,
sentí el frío que dejo
donde antes dormía
lo dejo para que
te acuerdes: hay constanza
en tu futuro, no quedé atrapada
bajo las sábanas ni
envuelta en el hastío
de una infancia abandonada
dejo el frío para
que recuerdes darle
cuerda a la locura
en el presente es que se siente
y mientras toda la gente duerme
vayamos a diferentes esquinas,
no dejemos de abrir los ojos
y escribir en cada piedra
miremos las palabras que
sangraron nuestras almas,
miremos a los chicos
que llevamos a la cama,
miremos a toda la familia
que dejamos petrificada
alcemos las manos en ese
precipicio que lloramos
y mirémoslo todo juntas,
mirémoslo bien fuerte
mirémoslo abrazadas,
miremos la indefectible
muerte del sol
miremos que ya se apaga.
excepto yo en los días impares
y por ahí vos cuando estás
apagada
me cansa un poco vivir
en la oscuridad y sin embargo
no puedo encontrarte
cuando sale el sol,
altas las persianas.
entre personajes trípticos
declaramos nuestro amor
por los balcones y el
dolor en cuotas, no
nos gusta la muerte, sino
la agonía que brota.
por ahí es por eso que dejamos
todas las puertas abiertas,
a la espera del ardor suicida,
de la angustia reprimida;
ya no sé mirarte con
justicia- la orfandad decolora
la piel de mis manos-
pero te quiero y voy
a volver a buscarte, aunque
me vaya lejos, donde ni vos
puedas encontrarme.
no me esperes todavía,
sentí el frío que dejo
donde antes dormía
lo dejo para que
te acuerdes: hay constanza
en tu futuro, no quedé atrapada
bajo las sábanas ni
envuelta en el hastío
de una infancia abandonada
dejo el frío para
que recuerdes darle
cuerda a la locura
en el presente es que se siente
y mientras toda la gente duerme
vayamos a diferentes esquinas,
no dejemos de abrir los ojos
y escribir en cada piedra
miremos las palabras que
sangraron nuestras almas,
miremos a los chicos
que llevamos a la cama,
miremos a toda la familia
que dejamos petrificada
alcemos las manos en ese
precipicio que lloramos
y mirémoslo todo juntas,
mirémoslo bien fuerte
mirémoslo abrazadas,
miremos la indefectible
muerte del sol
miremos que ya se apaga.

